por Michael Thomas Bennett, Técnico de Desarrollo Profesional en ieducando 

Una metodología cada vez más presente en las aulas es el Aprendizaje Basado en Juegos (ABJ). En realidad el utilizar juegos tradicionales, juegos de mesa o incluso videojuegos no es una metodología novedosa, simplemente ahora tiene un nombre propio: Aprendizaje Basado en el Juego. Profesores de todos los tiempos han aprovechado el juego para trabajar diferentes aspectos de sus enseñanzas debido a que los juegos resultan ser un vehículo estupendo para trabajar tanto contenidos curriculares como una multitud de competencias y habilidades. Parte de los numerosos beneficios que aporta el juego al desarrollo del individuo y como metodología, se basa en marcar unos objetivos de aprendizaje alcanzables a través de jugar a diferentes juegos. Con esta metodología activa se puede generar auténticas experiencias de aprendizaje llenas de emoción, curiosidad, lenguaje, interacción social y, por supuesto, aprendizaje. Con este artículo quiero acercaros a una manera de introducir el uso de juegos de mesa a través de las Presentaciones de Google, potenciando estas experiencias de aprendizaje lúdicas con las TIC.

He de decir que me alegro muchísimo de esto dado que creo mucho en su potencial. Ofrecen muchos beneficios al proceso de aprendizaje, como generar una atmósfera lúdica y situaciones comunicativas auténticas además de desarrollar habilidades sociales y cognitivas como la planificación, la toma de decisiones, la flexibilidad cognitiva, la tolerancia a la frustración y diferentes procesos atencionales como la concentración. Estas habilidades que menciono son algunas de las llamadas funciones ejecutivas, que según varios neurocientíficos tienen una relación directa con la inteligencia humana y, más allá de la neurociencia, cualquier educador identifica como habilidades clave para un rendimiento exitoso tanto académico como laboral. Y mientras destaco el hecho de que muchos juegos requieren de estas habilidades y, por tanto, las desarrolla en el juego, quiero hacer hincapié en que no son las únicas actividades que las potencian. Con los juegos podemos entrenar y trabajar estas habilidades pero por supuesto no debe reducir la práctica docente a esta metodología de manera aislada. Lo que quiero compartir son 3 ideas para hacer actividades de ABJ de vez en cuando en las aulas, de modo que se introduce experiencias lúdicas enriqueciendo el día a día en la escuela.

Una de las dificultades que con frecuencia encontraba a la hora de diseñar actividades de aula utilizando juegos de mesa eran los materiales. Para que puedan jugar todos los alumnos (de unos 22 alumnos si hay suerte hasta 28 e incluso 30 por aula) se necesita muchos ejemplares de los mismos juegos. La mayoría de los juegos permiten a 3-6 jugadores jugar a la vez (sobre todo 4 jugadores) e incluso hay juegos que permite hasta 8 y 10. Aún así, en condiciones reales de aula, se necesitaría mínimo 3 ejemplares y puede que 4, 5 o 6 de cada juego para que todos los alumnos jueguen cómodamente. Dependiendo de los espacios, del mobiliario y otras cuestiones, resulta costoso proporcionar partidas cómodas a los alumnos. Mi lucha con este tema ha sido la causa principal de los materiales que voy a compartir.

El proyector, la gran pantalla, el cine. Esa sala en la que puede disfrutar tantísima gente a la vez de la misma cosa. Eso es lo que he fusionado con los juegos de mesa. En mis andaduras por el mar de las herramientas digitales encontré un uso de las presentaciones (tipo Google Slides) que permite jugar partidas de diferentes juegos de mesa siendo proyectadas. Esta idea la debo a mi amigo Daniel Martín quien nos enseño a mí y a unas compañeras cómo usar el juego “Galletas” proyectándolo. Le vi tanto potencial en este planteamiento, que desde entonces ha volado mi imaginación y he descubierto que en verdad se pueden crear versiones para proyectar muchos juegos distintos. Los más fáciles siempre serán de cartas y de dados, pero hay margen para otros muchos.

Siendo proyectado el juego, permite que todos los alumnos puedan jugar a la vez. Se les puede poner en grupo, jugar de manera individual o incluso jugar como clase entera. Si hay que coger o colocar algo, como es el caso de “Galletas” o “Speed Cups” se puede colocar el aula para que los alumnos puedan moverse libremente. Incluso en estas últimas situaciones se puede hacer por carreras de relevo. El caso es que siendo proyectado, pueden jugar todos. Lo he dicho ya varias veces, lo sé, pero para un profesor esto trae muchos beneficios a su trabajo. Jugar en un gran grupo cambia por completo el ambiente del juego. Se convierte más en actividades tipo campamento pero que sirven para activar al alumnado y despertarles. Si además adaptamos el contenido de los juegos a alguna asignatura específica puede ser una manera de acercar al alumnado a ese contenido curricular al principio de una unidad, proyecto, tema o como se trabaje. Además, una vez hecha la presentación base, se pueden ampliar con más partidas o variaciones. Se puede involucrar al alumnado para modificarlo y meter adaptaciones y como es un recurso digital, se pueden hacer copias, probar cosas nuevas, cambiar el diseño, los colores, los dibujos y siempre tendrás el material guardado. Material que no se estropea y que es accesible siempre y cuando haya ordenador, proyector y por supuesto electricidad.

De momento puedo compartir tres juegos de mesa que son Boggle, 123 ahora me ves y Crazy Trails (Galletas en versión original) pero pronto tendré muchos más disponibles. Como comenté antes, cualquier juego que se basa en cartas y tiradas de dados se puede adaptar al formato digital sin problema. Me gustan especialmente estos tres juegos porque sus materiales, los dibujos o elementos en los dados y cartas, se pueden cambiar y ajustar a cualquier contenido del temario. En mis ejemplos se ve que los utilizo para jugar con los transportes, aves y con los dados de Boggle, se puede manipular el tablero para que se encuentre entre las letras las palabras que interesen. Os invito a visitar mi página web y hacer copias de los materiales y adaptarlos a vuestras necesidades particulares. Utilizado bien, es decir, utilizado de vez en cuando así para romper con la rutina diaria del aula, pueden potenciar el proceso de aprendizaje. Literalmente podemos “¡jugar con el currículum!”

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