Google Classroom ha resultado ser una plataforma de gestión de aprendizaje muy útil que es aprovechada por docentes de todo el mundo. Como es una aplicación de G Suite, está completamente integrada con Drive, generando y administrando los archivos, y las copias de los mismos en su caso, entre propiedad del profesor y del alumno por sí sola. Esto hace que la labor de dar retroalimentación, evaluar y calificar los trabajos de los alumnos sea mucho más ágil y transparente, lo que supone un ahorro tremendo para el profesorado. Si todavía no conocéis y/o utilizáis Classroom, nunca es tarde. Y con las nuevas mejoras que han dado a conocer en el pasado ISTE en Philadelphia, esta herramienta se va a convertir en algo muy potente para el profesorado.

De momento se puede ver algún spoiler de estas mejoras en la propia página de Google, y con esta entrada para el blog, queríamos reflexionar sobre algunos aspectos de la labor docente que se van a ver beneficiados con ellas. Dos de estas mejoras van de la mano con una función que lleva en beta desde el año pasado: el libro de calificaciones en Classroom. Después de que saliera en noviembre lo han disfrutado millones de profesores por todo el mundo y la respuesta ha sido tan positiva que le han dado luz verde y en los próximos días estará accesible para todos. Y para seguir mejorando todavía más este libro de calificaciones, sale en versión Beta la posibilidad de generar rúbricas para las tareas e incluso sincronizar ese libro de calificaciones con la plataforma de gestión que utilice el centro.

Empecemos con las rúbricas. Si todavía no habéis oído hablar de ellas, son parrillas descriptivas que aprovechan una escala lineal de evaluación adornando la misma con diferentes criterios de evaluación. Están ya bastante asentadas en nuestra sociedad actual y, si en alguna ocasión has valorado tu nivel de satisfacción con algún servicio (1 siendo poco satisfecho y 4 siendo muy satisfecho), ya estás familiarizado con el tema. Lo que conseguimos con las rúbricas son en realidad dos cosas:

1.- Una herramienta que facilita la evaluación formativa del alumnado.

2.- Una herramienta que sirve como andamiaje para el profesor entre evaluar, valorar el trabajo del alumnado y calificar el mismo.

Una de las desventajas del uso de rúbricas es el tiempo (aunque el tema del tiempo es recurrente en muchas labores del profesor). Se requiere de tiempo para confeccionarlas, trabajarlas con el alumnado y asegurarse de que las entiendan para calificar el trabajo realizado. Tal y como parece que va a estar configurado la integración de las rúbricas, lo primero y lo último va a ser mucho más asequible. No quita que los profesores tendremos que pensar bien qué cosas queremos evaluar y fijar los objetivos, pero cuando llegue el momento de estructurar el flujo de trabajo con los alumnos, todo se vuelve más sencillo. Ya no tendremos que hacer la rúbrica, con sus correspondientes pesos, en una hoja de cálculo desde Drive para luego hacer que llegue a los alumnos y un largo etcétera de acciones. Con las rúbricas integradas, podemos asignar los pesos y los porcentajes (en el caso de que quisiésemos claro) directamente desde Classroom a la hora de publicar la tarea. Con lo que los alumnos podrán consultar esa rúbrica directamente desde la tarea al igual que el profesor podrá calificar los trabajos realizados también desde Classroom. Lo que nos gustaría ver es si habrá en algún momento la posibilidad de generar co-evaluaciones o la posibilidad de que los alumnos se evaluasen entre ellos. De momento no parece que tenga esa posibilidad con lo que seguiremos fiel al gran complemento de CoRubrics. 

Llegados a este punto, deberíamos comentar que no es necesario utilizar rúbricas para todo. Más allá de que lo poco gusta y lo mucho cansa, nos señala Michael Matera (2015) que “el sistema educativo ha creado una falta de confianza con sus entornos de comando-control. Los alumnos reciben rúbricas y guías. Aguantan mini-lecciones y están sometidos a un modelaje sin fin. De tanto llevarles de la mano se genera un alumnado pasivo y paralizado…Las rúbricas son recetas y debemos dejar de educar cocineros que siguen recetas”. Yo me agarro al cliché de “ni tanto ni tan poco”. Al final, la tecnología debe estar siempre al servicio del profesor y del proyecto educativo de centro.

En este sentido, con Classroom tendremos la libertad de elegir cuándo y cómo emplear las rúbricas, al igual que cuándo y cómo emplear los formularios. Otra de las funciones que ha estado en beta y que sale ahora a la disponibilidad de todos es el bloqueo de los chromebooks cuando realizan un test de auto-evaluación. Los formularios se pueden hacer auto-corregibles, proporcionando una información valiosísima para el profesor y, con la función del bloqueo del chromebook, nos aseguramos de que los alumnos sólo tengan a su alcance el formulario y nada más. De nuevo, no se puede evaluar todo tipo de conocimiento ni tampoco se deben emplear con todo tipo de preguntas, pero para controles puntuales a modo de pruebas de comprensión, esta herramienta resulta ser muy útil para el profesorado. Y con una de las otras mejoras que sale en beta ahora, podremos reutilizar preguntas de otros formularios sin tener que instalar un complemento. Esto añade la posibilidad de realizar pruebas de evaluación sumativa entre las muchas posibilidades que nos ofrecen formularios en términos de evaluación.

Y para terminar, el hecho de que todos estos datos se compilen en el cuaderno de calificaciones y que esos datos se puedan sincronizar con la plataforma interna del colegio reduce el tiempo todavía más. Ya no tendremos que poner las notas en dos lugares distintos, sino que directamente las tendremos a un paso de publicar el boletín, haciendo falta simplemente revisar y retocar (en el caso de que fuera necesario) las calificaciones finales de los alumnos. En un artículo anterior profundizamos en qué puede significar este aprovechamiento de los recursos TIC, donde reflejamos que todo ello no nos hace mejores profesores. Aunque sí nos libera de tiempo y recursos para que podamos dedicar más energía y esfuerzo a otras de las muchas cuestiones de las que nos ocupamos.

El equipo de Desarrollo Profesional de ieducando,

Referencias consultadas:

Matera, Michael (2015). Explore Like a Pirate, Dave Burgess Consulting INC, pg. 43. 

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