por Michael Thomas Bennett, Técnico de Desarrollo Profesional en ieducando 

El título de esta entrada puede llamar la atención. ¿Nos hemos vuelto tan obsesionados con las TIC en las aulas que los más pequeños van a utilizar hojas de cálculo ahora? Y mi respuesta sería que, en cierto modo sí. En este artículo quiero compartir algunas reflexiones pedagógicas al igual que propuestas de actividades que nacen de estas reflexiones.

Hemos escuchado ya repetidísimas veces que la tecnología parece haber llegado para quedarse. Ya no somos nadie sin conexión a Internet y los dispositivos TIC están cada vez más omnipresentes en nuestro día a día. Yo no quiero entrar en la discusión de si es beneficioso o perjudicial el estar con la pantalla desde edades tempranas, dado que es otro debate, además de una discusión larga e intensa. De lo que sí quiero hablar es, como he mencionado ya, de diferentes ideas que podrían ser útiles para aquellos profesores y alumnos que se encuentran ya sumergidos en la digitalización escolar. Digamos que es una manera de “innovar desde dentro de la caja” como diría George Couros.

La primera propuesta, que no es más sino una ya bastante extendida por Internet, la encontré de la mano de Alice Keeler. Es la de utilizar el formato condicional en las hojas de cálculo para realizar ejercicios de arte pixelado. Ajustando los tamaños de un rango de celdas podemos generar una plantilla con la que los alumnos pueden crear sus propios dibujos pixelados o intentar replicar otros dibujos. Para ello se aprovecha el formato condicional con reglas del tipo:

“Si el texto es exactamente 1” configuramos el color y el texto de dicha celda amarillo.
“Si el texto es exactamente 2” configuramos el color y el texto de dicha celda azul.
Y así sucesivamente hasta asociar un color a cada número del 0-9.

Con este artefacto, los alumnos pueden colorear las celdas con los diferentes números haciendo así una imagen pixelada. Con esto, los alumnos trabajan un poco la numeración y si configurásemos las reglas condicionales utilizando letras en lugar de números pues estaríamos trabajando otra serie de contenidos. Incluso podríamos ir más allá e introducir operaciones matemáticas en cada celda de modo que al resolver la operación e introducir la solución en la celda, se cambiaría al color correspondiente.

O aprovechando el formato condicional podríamos ir por otro lado y confeccionar “regletas” para que hiciesen las actividades tradicionales con este material en una hoja de cálculo. Y en este punto, seguramente más de uno piensa, ¿por qué hacer esto digitalmente si es más enriquecedor hacerlo con material analógico y manipulativo? Es una pregunta que yo mismo me he hecho en muchas ocasiones y he llegado a la conclusión de que una cosa no quita la otra. 

Hacer este tipo de actividades no debe reemplazar lo analógico ni mucho menos, sino potenciarlo a la vez de dar a conocer una interfaz que será cada vez más frecuente en las vidas de los alumnos. Si ponemos el foco en el hecho de que los pequeños se familiaricen con la herramienta, que se sientan cómodos manejando celdas en una hoja de cálculo, el día de mañana tendrán soltura a la hora de trabajar con diferentes herramientas digitales en una estructura uno-uno.

Y siguiendo esta idea, el segundo planteamiento que propongo es utilizar las hojas de cálculo en la asignatura de matemáticas incluso desde 4º de primaria. Yo recuerdo tener profesores en mi etapa de primaria y secundaria, y no dejarnos utilizar las calculadoras con el objetivo de afinar el cálculo mental. Y mientras que es una postura totalmente válida, de nuevo creo que si sólo nos quedamos en ese plano estamos privando a los alumnos de herramientas y conocimientos que les serán útiles en su día a día.

Propongo que con las hojas de cálculo los alumnos exploren el uso de funciones sencillas como =SUMA, =PROMEDIO o incluso simplemente teclear operaciones matemáticas demostrando su conocimiento sobre las mismas:

(5+3)*2

5+3*2

Quiero destacar de nuevo que mi propuesta no es el trabajar así de manera habitual estos conceptos, sino aprovechar las hojas de cálculo para profundizar en las operaciones matemáticas, reforzando y ampliando sus conocimientos acerca de las posibilidades que hay con ellos. Compaginar el uso de esta herramienta con el temario, presentando a los alumnos con situaciones reales que las personas solucionan con las hojas de cálculo, puede generar situaciones de aprendizaje muy significativas para los alumnos y alumnas. Además estamos introduciéndolos a un entorno y a un lenguaje digital que hoy en día tiene cada vez más relevancia.

Estas sólo son algunas ideas que podríamos aprovechar para introducir esta herramienta a nuestros alumnos. En mis formaciones en diferentes centros he conocido a unos cuantos profesores de primaria que utilizan las hojas de cálculo con los alumnos de 5º y 6º de primaria haciendo muchas más cosas de las que planteo aquí. Con algo de imaginación y pensando diferentes actividades que podrían hacer los estudiantes, se pueden diseñar ejercicios realmente interesantes y significativos para ellos.

Os animamos a sacar partido a esta gran herramienta.

 

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